Fecha: 22/10/2026
El pasado sábado 17 de octubre, Andel y Fuenllana celebraron el IV Congreso de Familias, una jornada dedicada a la formación de los padres que este año llevó por lema «Contemplativos en medio del mundo».
El encuentro, celebrado en el edificio de Formación Profesional de Fuenllana, ofreció una oportunidad para escuchar a expertos, compartir experiencias y dedicar tiempo a una tarea tan importante como la educación de los hijos.
En medio de las prisas y las obligaciones del día a día, no siempre resulta fácil encontrar un momento para detenerse y reflexionar. Precisamente por eso nació este Congreso: para que los padres puedan seguir aprendiendo, resolver inquietudes y afrontar con nuevas ideas e ilusión los retos de la vida familiar.
Esta cuarta edición invitó a cultivar una mirada más atenta a la realidad, descubrir la belleza de lo cotidiano y aprender a transmitir esa actitud a nuestros hijos.

IV Congreso de Familias: una iniciativa que nació de los padres
El Congreso nació de la iniciativa de las propias familias, que querían contar con un espacio para detenerse, escuchar y compartir inquietudes sobre la educación de sus hijos. Con el apoyo de las asociaciones de padres y de ambos colegios, aquella propuesta se convirtió en un encuentro que este año celebra su cuarta edición.
¿En qué consiste? En reservar un día para escuchar a personas con experiencia en cuestiones educativas, culturales y familiares, hacer preguntas, intercambiar impresiones y encontrar nuevas herramientas para la educación de los hijos.
No se trata de ofrecer respuestas para todas las situaciones que surgen en una familia, sino de ayudar a los padres a ampliar su criterio, descubrir otras perspectivas y seguir creciendo como primeros educadores de sus hijos.
Contemplativos en medio del mundo: aprender a mirar
Bajo el lema de esta edición, el Congreso propuso recuperar algo tan necesario como la capacidad de prestar atención. Pararse, observar, hacerse preguntas y aprender a descubrir el valor de lo que nos rodea, también en las situaciones más corrientes de la vida familiar.
A lo largo de la jornada, las intervenciones de Lourdes Flamarique, Enrique García-Máiquez, Marcelo López, Rafael Monterde y Yago de la Cierva abordaron distintas formas de cultivar esa mirada: desde el asombro y la creatividad hasta la reflexión interior y la educación en la verdad.
Son cuestiones que tienen mucho que ver con la tarea de los padres. Educar implica enseñar a nuestros hijos a mirar más allá de lo inmediato, apreciar lo bueno, desarrollar su propio criterio y reconocer la importancia de las personas que les rodean.
La jornada dejó también espacio para conversar durante las pausas, compartir experiencias con otros matrimonios y disfrutar de un día de formación en un ambiente cercano.