Crecer con pantallas acompañados: un compromiso digital de padres, profesores y alumnos
En Fuenllana y Andel, junto con las asociaciones de padres y madres y el AMPA, hemos puesto en marcha el proyecto Compromiso Digital.
Nace de una convicción profunda: la tecnología, en concreto el móvil, ha transformado nuestra forma de trabajar, de relacionarnos y de percibir el mundo. Y, como educadores y familias, no podemos permanecer indiferentes ante su impacto en el desarrollo de nuestros hijos.
Después de un proceso de escucha y reflexión de padres, profesores y alumnado, queremos exponer una serie de medidas concretas que desarrollemos a largo plazo. Se trata de un compromiso compartido que pone a la persona en el centro y ayuda a que nuestras alumnas y alumnos crezcan con libertad, criterio y madurez en un entorno digital cada vez más exigente.

¿Por qué necesitamos repensar el uso de la tecnología en la infancia y adolescencia?
La tecnología no es neutral: influye en la atención, en la forma de relacionarnos, en el aprendizaje y en la construcción de la identidad.
En los últimos años hemos observado desafíos claros cuando el acceso al smartphone se produce en edades tempranas:
- Distracciones constantes y sobreexposición digital
- Desarrollo más lento de la expresión escrita y oral
- Acceso prematuro a información poco contrastada o inadecuada
- Enfriamiento de las relaciones personales
- Dependencia creciente de los dispositivos
Al mismo tiempo, sabemos que la tecnología puede aportar valor cuando se usa con sentido. Por eso huimos de una postura alarmista y proponemos un uso consciente, equilibrado y verdaderamente educativo.
A través de Compromiso Digital, aspiramos a llenar el tiempo de nuestros hijos de aquello que verdaderamente les enriquece, y no solo de lo que les entretiene o, en algunos casos, les daña.
El uso del móvil en adolescentes
El smartphone no es solo una herramienta: es un entorno.
Introducirlo sin la madurez suficiente supone abrir la puerta a dinámicas que afectan al descanso, a la comparación social constante, a la presión del grupo y a la dificultad para desconectar.
Por eso, el Compromiso Digital al que queremos llegar como comunidad educativa es claro: Que nuestras alumnas y alumnos no tengan smartphone durante su etapa escolar obligatoria, es decir, hasta el inicio de bachillerato.
No se trata de una imposición aislada, sino de una decisión compartida entre familias y colegio – y comentada por numerosos alumnos-, sostenida en el tiempo y acompañada con formación.
Hacia un compromiso digital común
Este proyecto no es un mensaje puntual. Es una visión educativa a largo plazo.
¿Qué significa este Compromiso Digital?
Este acuerdo progresivo entre las familias y el colegio permitirá construir un entorno educativo coherente, basado en una formación profunda, interiorizada y no alarmista.
El papel de las familias y el colegio
Este compromiso solo es posible juntos porque cuando las decisiones se toman en comunidad, se sostienen mejor y generan cultura.

Posteriormente, abrimos varios varios espacios de diálogo con las familias para interpretar los resultados y contrastarlos con su experiencia real. Queríamos llegar a conclusiones compartidas y soluciones viables.
Se trataba de construir un consenso antes de establecer compromisos.
Fases del proyecto

Así usamos la tecnología en Fuenllana y Andel
Plan lector
Impulso decidido a la lectura comprensiva y al amor por los clásicos.
Planes en familia
Propuestas concretas para compartir tiempo de calidad sin pantallas.
Actividades culturales
Arte, historia, música y experiencias que amplían la mirada.
Propuestas de ocio saludable
Deporte, naturaleza y actividades creativas.
Desarrollo personal
Acompañamiento tutorial, formación en virtudes y crecimiento interior.
¿Qué propuesta concreta tiene el proyecto Compromiso Digital?
Dar el primer móvil con acceso a internet en Bachillerato
Este criterio busca favorecer una maduración progresiva del alumno antes de acceder a un dispositivo con conexión ilimitada. Durante las etapas de Primaria y ESO se prioriza el desarrollo de habilidades sociales, emocionales y académicas sin la interferencia de un uso temprano del smartphone.
Antes de Bachillerato, se recomienda optar por dispositivos básicos que cubran necesidades de comunicación y seguridad sin introducir acceso a redes sociales o navegación libre. Entre estos dispositivos pueden incluirse:
- Teléfonos analógicos o sin acceso a internet.
- Relojes con geolocalización y llamadas restringidas.
- Teléfonos con funciones limitadas configurados exclusivamente para llamadas y mensajes.
De esta forma, se facilita la autonomía progresiva del alumno, al tiempo que se reduce la exposición a riesgos digitales prematuros y se fomenta un uso más responsable cuando llegue el momento de disponer de un smartphone.
Compromisos
Los ALUMNOS se comprometen a...
- Planes sin pantallas, priorizando el deporte, los planes con amigos, la lectura, el ocio creativo y las actividades culturales.
- Cuidar un uso responsable de la tecnología, guiado por el principio ético: “No hagas en tu vida digital lo que no harías en tu vida real”.
- Voluntariado: poner en foco en ayudar a los demás.
El COLEGIO se compromete a...
- Impulsar una Educación Digital 360º, que abarque de manera coordinada a:
- Alumnos: formación en competencias digitales, seguridad, identidad digital y pensamiento crítico.
- Familias: sesiones informativas y recursos para acompañar el uso de la tecnología en casa.
- Profesores: formación continua para orientar y educar en el uso responsable de las herramientas digitales.
- Potenciar el acompañamiento sobre el uso de pantallas en la preceptuación y las tutorías, tratando el tema de forma cercana y profunda.
- Proponer planes de ocio alternativos, promoviendo actividades deportivas, culturales y solidarias.
Las FAMILIAS se comprometen a...
- Cuidar momentos familiares libres de pantallas, especialmente en comidas, encuentros familiares y actividades compartidas, fomentando el diálogo, el ocio saludable, el deporte y las relaciones personales presenciales.
- Favorecer que las pantallas se usen solo en espacios comunes del hogar, evitando el uso aislado en habitaciones y facilitando la supervisión natural.
- Utilizar herramientas de control parental en todos los dispositivos de los hijos, adecuando filtros, tiempos de uso y accesos según la edad.