Ventilar es «incluso mejor» que el lavado de manos para evitar contagios del COVID-19. Esta teoría la sostienen algunos estudios científicos como el del epidemiólogo jefe de Alemania, Christian Drosten. Parece claro que el coronavirus se propaga más fácilmente en espacios cerrados. Por este motivo hace unos días llegaron unas recomendaciones de la VICECONSEJERIA DE ORGANIZACIÓN EDUCATIVA DE LA COMUNIDAD DE MADRID   para una correcta ventilación y contener contagios

En resumen las medidas que sugieren y que hemos adoptado en el colegio, son las siguientes:

  1. Promover las  actividades al aire libre

2. Ventilar con aire exterior tanto como sea razonablemente posible.

3. La ventilación natural cruzada es la opción recomendada y solo en el caso de que esto excepcionalmente no sea posible se decidirá implementar ventilación forzada y/o purificación del aire

4. La ventilación forzada podrá adoptarse en edificios que dispongan de ella, pero en combinación con la natural, y deberá prevenirse la recirculación de aire interior, maximizando la aportación de aire exterior. La ventilación forzada no sustituye en ningún caso a la ventilación exterior.

  • En nuestro colegio no existe la ventilación forzada. La calefacción funciona con radiadores

5. Las puertas de las aulas deben permanecer abiertas tanto como sea posible, así como las ventanas y puertas de los pasillos para facilitar la renovación constante de aire en las aulas.

6. Ventilar  al menos 15 minutos al principio y al final del día (mañana o tarde), 5 minutos entre clases y durante todos los descansos.

La ventilación espacios  cerrados clave para la prevención del coronavirus en los centros educativos 

7. Se recomienda ventilar abriendo las ventanas y puertas para generar ventilación cruzada, al menos durante 15 minutos al ingresar a la habitación, incluso si hay ventilación mecánica, para aumentar aún más la ventilación

8. El confort térmico debe ceder frente a las consideraciones sanitarias

9. En el caso de temperaturas invernales extremas, es mejor realizar un mayor número de ventilaciones más cortas en lugar de tener las ventanas parcialmente abiertas. Abrir parcialmente las ventanas facilita la renovación del aire pero baja la temperatura y disminuye la comodidad. Es más eficaz abrir todas las ventanas durante 2 a 5 minutos cada 15/20 minutos.

10. Un instrumento útil son los métodos basados en mediciones de CO2.

El uso de máscaras, el mantenimiento de la distancia y las medidas de higiene siguen siendo necesarios en todas las soluciones

Medidores de CO2

 

El CO2 se genera por la respiración de las personas, con lo que en espacios cerrados tiende a incrementarse. El nivel del aire exterior es de 400 ppm (partes por millón), y un valor entre 500 ppm y 700 ppm sería considerado como aceptable, por lo que en caso de llegar a 800 ppm, la ventilación sería obligatoria.

En el colegio hemos adquirido varios medidores para conocer el nivel  de CO2  en las aulas y poder establecer el ritmo de ventilación necesario en cada espacio.

La Comunidad de Madrid aconsejó medir el nivel de CO2 en las aulas, pero “no resulta necesario instalar un medidor en cada clase, ya que se pueden utilizar las denominadas ‘aulas testigo’, que permiten definir el comportamiento de la concentración para espacios similares en superficie y ocupación”.