Recientemente se ha presentado el informe de la OCDE en el que se reconoce que “las chicas en escuelas del mismo sexo pueden tener mejores resultados en matemáticas y ser más proclives a asumir riesgos en sus tareas escolares”

Ponemos a continuación algunos puntos que pueden aclarar el porqué de este tipo de Educación:

  • El modelo  de escuela diferenciada actual parte de la idea de que no hay asignados unos roles en la sociedad, sino que cada hombre y mujer debe tener las mismas oportunidades para poder optar con entera libertad por el papel que quieran desempeñar profesional y personalmente.
  • Discriminar o segregar es separar a los sexos para dar un trato de inferioridad a uno de ellos. Sin embargo, el objetivo prioritario de la escuela diferenciada es la igualdad de oportunidades. Un modelo pedagógico que considera que las diferencias entre los sexos son siempre enriquecedoras y que lo que hay que eliminar son las discriminaciones.
  • La educación diferenciada aplica métodos docentes adecuados a las especifidades de cada sexo, partiendo de una igualdad absoluta en cuanto a metas, objetivos, medios y calidad de la enseñanza.
  •  Por medio de la educación y el ejercicio de la libre voluntad cualquier mujer puede desarrollar los talentos del varón, y viceversa. A unos y otras les costará más esfuerzo en relación con determinadas tareas y aprendizajes, según sus dotes biológicas, pero con la correcta guía del profesorado, esfuerzo y ánimo de superación, ambos sexos pueden alcanzar lo que se propongan.
  • A través  de este modelo docente, la defensa de la idéntica dignidad y de los valores comunes se armoniza con el reconocimiento de la diferencia y la reciprocidad. Las diferencias no expresan minusvalía. Antes bien, debemos conseguir la equivalencia de lo diferente. La capacidad de reconocer las diferencias es la regla general que indica el grado de inteligencia y cultura del ser humano.
  • La educación diferenciada constituye una tendencia imparable, a pesar de la oposición ideologizada de algunos sectores de la sociedad, y es una magnífica opción pedagógica y educativa, como avalan sus resultados. Pero no es la única opción válida. Como tampoco debería serlo la educación mixta. Ningún modelo es perfecto para todos los alumnos. La educación diferenciada por sexo, como la mixta, debería ser una opción accesible para todos los niños, no solo para aquellos cuyos padres pueden permitirse el lujo de pagar un centro privado.
  • Si la igualdad es realmente un objetivo fundamental de la educación pública, entonces los colegios públicos deberían poder permitirse el lujo de superar sus desventajas históricas concediéndoles las mismas oportunidades que históricamente han tenido los colegios privados, como la de ofrecer clases diferenciadas por sexo. Si la educación diferenciada está dando buenos resultados, ¿por qué reservarla solo a aquellos que pueden pagarla? La diversidad y la pluralidad de modelos educativos es la fuerza que vertebra la verdadera libertad de enseñanza en los sistemas democráticos.